Bienestar emocional, Estrés, Yoga

¿Quienes pueden practicar yoga?

¿Es necesario que tener ciertas creencias para seguir el camino del Yoga? ¿Piensas que tenes que sacrificarte, sentarte horas a meditar, hacer dieta de rúcula y apio, o realizar actos que vayan contra tu voluntad? Nada mas lejos de la verdad. Todos podemos practicar yoga, niños, abuelos, embarazadas, adolescentes, todos, absolutamente todos. El Yoga es una disciplina que se adaptara a ti y no al revés.

El Yoga no te pide que seas de ninguna religión porque es Universalista, acepta y respeta al judío, al cristiano, al budista, al musulmán o al ateo, y si bien no es requisito creer en Dios para practicarla, tendrás una mejor relación con tu mente si respetas la fuerza vital que hay en el Universo creado por Dios. No hace falta que lo creas, pero si que trates de respetarlo.

El Yoga existe para tu salud y no para tu tormento o sacrificio. La palabra “sacrificio” tiene un concepto errado pues en realidad es una palabra cristiana del latín “sacro oficio”, por ende es el oficio sagrado y toda acción que realicemos, todo aquello en lo que oficiamos es mejor si lo realizamos con respeto, presencia del corazón, del cuerpo y el alma.

Para practicar Yoga no hace falta que te prepares para empezar, ni que estés listo, ni perfecto, empezamos donde estamos y tal como estamos, doloridos o no, con sobrepeso, con problemas de espalda, de rodillas, de articulaciones, el Yoga respetara las limitaciones del momento de nuestro cuerpo tratándolo con prudencia y ayudando a su salud y longevidad.

Podemos empezar la practica en cualquier punto y momento de nuestras vidas, y el Yoga es una ciencia versátil que puede ser modificada para adaptarse a todas las etapas y condiciones de la misma. Los maestros de yoga, particularmente los de Hatha Yoga, están atentos a sus alumnos y al estado de sus cuerpos, y siempre darán indicaciones sobre modificaciones de las posturas en base a su dificultad.

Es un mito de que el Yoga es solo para aquellos que pueden ponerse una pierna detrás de la cabeza. A toda disciplina nos acercamos de manera gradual y es así como el cuerpo se va flexibilizando, siempre de manera no violenta o forzada. Una disciplina alienta el trabajo continuo y dedicado, si te lesionas por ir mas alla de tus limitaciones del momento, no podrás seguir la practica, asi que es mejor que escuches a tu cuerpo.

Tampoco tenes que ser vegetariano, hacer ayuno, dejar de fumar, tomar alcohol, celibato o practicar el silencio, todos estos hábitos podrás adquirirlos si lo deseas, a medida que vayas aprendiendo y tu Ser se vaya puliendo y resplandeciendo, pero nadie te pedirá que lo hagas porque el Hatha Yoga acepta a las personas tal cual son, así como Dios acepta a todos sus hijos.

Todos pasamos en la vida por periodos de estrés, ya sean causados por problemas laborales, la ruptura de una relación o por dejar de fumar. En estos momentos la práctica regular del Yoga nos puede proporcionar un puerto en medio de la tormenta y darnos la seguridad y la sensación de continuidad que necesitamos. La práctica es un lugar a donde ir, un lugar interior en el cual permanecer y aceptar. Muchas de nuestras tensiones y nuestros miedos se generan en una concepción errónea de quienes somos.

Cuando aprendas a identificarte con tu Ser que es infinito e inmortal (a diferencia del cuerpo, que envejece y muere) podrás transitar las vicisitudes de la vida con serenidad y ecuanimidad.

Fuente :http://diariodeyoga.blogspot.com.es/2009/07/quienes-pueden-practicar-yoga.html