Bienestar emocional, Terapia de Pareja, Terapia individual

El Diálogo Consciente

El diálogo consciente, puede considerarse una práctica de Mindfulness interpersonal, en donde otra persona está involucrada junto con nosotros en la experiencia de estar presente frente la realidad de ese intercambio tal cual es. Dialogar con conciencia plena implica hablar y escuchar de un modo particular a la otra persona. Como toda práctica de Mindfulness, implica la disposición a prestar atención al fluir de la experiencia en el momento presente sin juzgar.

Las personas que realizan esta práctica suelen coincidir en que genera una experiencia de reciprocidad, aceptación y conexión con el otro más profunda que la que obtenemos de dialogar según nuestros patrones habituales.

¿Cómo se hace?

1) Cuando escuchamos, solamente escuchamos

Cada uno tiene su turno para hablar sin interrupciones. El desafío es estar atentos frente a lo que el otro dice y no a lo que nuestra mente nos dice mientras tanto, ni a las distracciones que pueden surgir .

2) Cuando escuchamos, escuchamos con curiosidad

Cultivamos la curiosidad de quién no sabe y está genuinamente interesado, sin realizar juicios de valor.

3) Cuando escuchamos, escuchamos con empatía

Escuchamos para intentar comprender desde el lugar del otro, lo que está diciendo y sintiendo, estando atentos a lo que el otro realmente está diciendo y ampliando la atención también a su lenguaje corporal y a su tono de voz.

4) Cuando escuchamos, escuchamos sin interrumpir

Permitimos que el otro se exprese totalmente sin interrumpir. Practicamos notar el impulso a interrumpir al otro mientras habla y no reaccionar a él. Cultivamos paciencia hacia el otro y también hacia nosotros mismos. Respiramos, notamos nuestras ganas de interrumpir, volvemos a poner la atención en las palabras del otro.

5) Cuando hablamos, también escuchamos

Escuchamos nuestras palabras, nuestra mente y nuestro corazón y observamos nuestras reacciones, las ganas de hablar enseguida, de hablar rápido y sin pausas, de justificarnos, de querer salir de la conversación o de insistir en continuarla a pesar del otro, etc.

6) Cuando hablamos, preguntamos más y aconsejamos menos

Pedir más información para lograr entender mejor es una parte importante del proceso.

7) Notamos cómo surgen nuestros patrones habituales

Puede tratarse de nuestra tendencia a juzgar, a sacar conclusiones apresuradas, a leer intenciones en el otro, a querer responder rápidamente, etc.

8) Cuando hablamos, hablamos con la verdad

Hablar con la verdad implica primero pausar y aquietarse y decidir qué es lo que queremos decir y cómo queremos decirlo.

9) Cuando hablamos, hacemos una pausa

Notar las reacciones automáticas y volver al dialogo en el momento, tomamos una respiración consciente y hacemos un chequeo corporal para notar las áreas de tensión y entonces las relajamos; realizamos de manera consciente los movimientos que el cuerpo necesita en ese momento. No “engancharnos” implica no responder a la defensiva.

10) Respetamos los silencios

Notamos si frente al silencio surge incomodidad y hacemos lugar a esa incomodidad. No reaccionamos queriendo llenar ese espacio de palabras que no tienen mucho sentido para nosotros. Tomamos los silencios también como parte de la experiencia compartida con el otro y damos lugar a que del silencio pueda surgir algo más genuino.

.wpb_animate_when_almost_visible { opacity: 1; }Fuente: Kramer, G. (2007). Insight Dialogue: The Interpersonal Path to Freedom. London & Boston: Shambhala Publications.